Las redes sociales hoy forman parte fundamental de la vida de las personas, pero también de las instituciones. Se han convertido en verdaderos medios de comunicación y de información, a la vez que conectan a las personas en distintas partes del mundo. Esto las ha convertido en escenario perfecto para la difusión de todo tipo de contenidos, tanto positivos como negativos.
En esta ocasión, lo que queremos abordar es el rol que las redes sociales tienen en la lucha de la comunidad LGTBQ+ por sus derechos y cómo influyen, tanto positiva como negativamente.
El riesgo de la discriminación en las redes sociales
Al ser un escaparate de información de todo tipo a nivel global, es necesario hacer referencia, en primera instancia, al riesgo que las redes sociales representan para la discriminación. Hoy en día, una de las problemáticas a la que se enfrenta el colectivo LGTBQ+ en el marco de las redes sociales es cómo éstas pueden ser un espacio para la difusión de discursos de odio, bullying a través de las plataformas y mensajes discriminatorios de todo tipo.
Plataformas tales como Twitter (ahora X) son mundialmente conocidas por su hostilidad y por atraer grandes cantidades de odio, al tiempo que hoy está a la orden del día el uso de bots que promueven y amplifican dichos discursos negativos. Además, son frecuentes los ataques continuos a las personas trans en estos contextos. Se trata de dinámicas que muchas veces generan malestar y pueden forzar a las personas a irse de dichas redes, al tiempo que, en los peores casos, pueden promover ataques en la vía pública por difusión del odio.
Por otra parte, otro de los ataques más frecuentes hoy en día tiene que ver con la revelación de información íntima, por ejemplo, amenazas a personas con enseñar sus contenidos si éstas no han compartido públicamente su orientación sexual. Es lo que se conoce como outing o sacar a alguien “del armario” sin su consentimiento. De acuerdo a estadísticas, las personas LGTBQ+ más jóvenes son las más expuestas a las prácticas de ciberacoso.
Una puerta de oportunidad con las redes sociales
A pesar de lo expuesto con anterioridad, las redes sociales también pueden pensarse como un espacio positivo de socialización y difusión de información. El uso responsable y amoroso de dichas plataformas las convierte, asimismo, en un escenario para la reivindicación, que puede ayudar a amplificar las voces de todas aquellas personas que han sido históricamente silenciadas. Un ejemplo de ello se ve en un estudio de 2007 en el que investigadores australianos analizaron cómo las comunidades de Internet pueden ser espacios seguros para jóvenes LGTBQ+, especialmente en los casos en los que éstos lidian con entornos más hostiles en términos personales o laborales.
Una oportunidad que las redes representan es la de crear comunidades, crear “redes” en las que se pueda compartir con otras personas que atraviesan las mismas situaciones y compartir distintas informaciones útiles, contactos importantes, datos sobre espacios seguros a los que acudir en caso de necesitarlo, entre otras cosas. Esto ha invitado, asimismo, al surgimiento de distintas redes sociales y aplicaciones orientadas específicamente a la comunidad LGTBQ+ para la generación de espacios seguros.
Y por último, pese a las violencias y ciberacosos que pueden tener lugar en estas plataformas, las mismas también pueden ser usadas como sitios para la difusión de contenidos por parte de personas LGTBQ+ que quieren hacer que sus voces se escuchen. Canales como YouTube, Instagram y otros son lugares en los que muchos creadores de contenido pueden trabajar y brindar información que sirve de estímulo y recurso para otros.





