Hoy en día, son cada vez más las personas y especialistas que consideran que la representación de la comunidad LGBTIQ+ en el cine y la televisión es clave para generar mayor conciencia sobre sus necesidades y promover entornos respetuosos y amigables, combatiendo la violencia. En este sentido, la cuna del cine de masas, Hollywood, ha sido testigo de grandes luchas dentro de su propio sector por la representación cinematográfica. A continuación, abordaremos un poco de cómo ha ido evolucionando el cine queer a lo largo del tiempo.
El origen del cine y las relaciones homosexuales
El nacimiento del cine se ubica hacia fines del siglo XX. Distinto a lo que podría pensarse originalmente, lo cierto es que desde ese momento se comenzó a ver a personas LGBTIQ+ en las películas. No obstante, lo cierto es que por esos tiempos, cuando se mostraban relaciones o situaciones de afecto entre dos mujeres o dos hombres, solía ser en tono de comedia y se buscaba ridiculizar a los personajes. En los casos de los hombres, por ejemplo, lo que se hacía era colocarles rasgos muy afeminados y estereotipados. También, se elegía ponerlos como promiscuos o depravados, cuestionándolos por su orientación sexual.
Si nos enfocamos en el caso de las mujeres lesbianas, éstas solían ser mostradas con vestimenta “masculina”, pero las actrices siempre fueron elegidas de forma que pudieran resultar atractivas tanto para las mujeres como para los hombres, con rasgos estéticos propios de los esquemas de cada época.
La representación LGBTIQ+ en el cine queer y el Código Hays
Pero esta situación en el naciente cine cambiaría radicalmente hacia la década de 1930. En ese momento, tanto la Iglesia católica como el partido republicano estadounidense amenazaron con promover actividades de boicot a todas aquellas películas que tuvieran lo que ellos consideraban contenido “inapropiado”. Esto motivó que cuatro años después de iniciada la década, hacia 1934, se creara e implementara el Código Hays.
El Código Hays fue un sistema de censura cuyo objetivo fue eliminar del cine todo contenido o personaje que se pudiera pensar como indecente o impropio. Dentro de este criterio de censura, se empezó a incluir en la categoría de “perversiones sexuales” a la homosexualidad, lo que llevó a que la totalidad de la comunidad LGBTIQ+ fuese censurada del cine.
El queer cording y la resistencia
A pesar de lo anterior, lo cierto es que la representación LGBTIQ+ en el cine no desapareció en su totalidad. Lo que ocurrió, en realidad, es que las películas empezaron a mostrar situaciones humorísticas de personajes queer, pero convirtiéndolos en villanos de los contenidos. Este mecanismo fue conocido como “queer coding”. Esto quiere decir que se mostraban personajes malvados que eran heterosexuales (debido a que no estaba permitido mostrar abiertamente a personas homosexuales), pero con gestos y personalidades que eran atribuidas al género contrario, resultando en personajes ambiguos.
Hay dos ejemplos emblemáticos que permiten entender de qué forma funcionó el Código Hays y cómo fue la aparición de estos personajes a partir de entonces, como son Rebeca y La Soga, dos películas dirigidas por Alfred Hitchcock. Ya hacia los 50, los directores empezaron a incorporar abiertamente personajes LGBTIQ+, lo que llevó a la censura de muchas películas. Pero fue dicha resistencia la que permitió que hacia los años 60, Hollywood comenzara a desprenderse de este código y se empezara a permitir la libre circulación de estos personajes.
A pesar de que este cambio fue positivo, lo cierto es que en los años 60, si bien las películas empezaron a mostrar personajes LGBTIQ+, éstos estaban presentados bajo la lupa de la vida caótica de esos años, donde se tendía a pensar en las personas homosexuales como destinadas a morir o enfermarse (principalmente de VIH). Por eso, estos personajes solían tener finales caóticos.
El después de los disturbios de Stonewall se transforma el cine queer
En los años 70, de la mano del resurgimiento del cine y con el fin de la censura, y también a partir de los disturbios de Stonewall, hubo una transformación en el cine queer. Los primeros fueron mostrados bajo la idea de normalidad de los directores y se eliminaron los finales necesariamente trágicos. La representación de estos personajes mejoró en muchos casos, aunque no fueron pocos aquellos en los que las personas LGBTIQ+ eran mostradas como dementes o depredadores sexuales. Esto último generó grandes protestas en Hollywood por parte de la comunidad, porque se buscaba mejorar la forma en que la misma era mostrada en el cine y la televisión.
El resultado de ello fue que hacia mediados de los años 80 Hollywood comenzó a tratar de forma más respetuosa a los personajes LGBTIQ+, al tiempo que empezó a dar lugar a más historias sobre “salidas del clóset”.





