La inclusión y la celebración de la diversidad se han convertido en aspectos fundamentales en la sociedad actual en los distintos ámbitos, siendo el deporte uno de ellos. En este sentido, cabe destacar que, para la comunidad LGTBI, y en particular para los atletas LGTBI, el deporte ha representado históricamente un terreno de lo más desafiante, lo que ha dificultado su participación plena.
En relación con ello, para el deporte LGTBI es crucial la creación y la promoción de espacios seguros que permitan a las personas ser exactamente quienes son sin miedo a la agresión, la violencia o la discriminación. Cuando hacemos referencia al deporte inclusivo o a espacios seguros dentro del deporte, estamos haciendo referencia a aquellos que no solamente buscan la ausencia de negatividad sino que, además, fomentan activamente el soporte, la comprensión y la afirmación de las identidades de todos los individuos.
Deporte LGTBI: la urgente necesidad de crear espacios seguros
Profundizando en lo mencionado previamente, la igualdad en el deporte comienza por la creación y la promoción de espacios seguros en el que las personas de la comunidad no deban temer la exclusión, la discriminación y la violencia. Es decir, espacios en el que todas las personas se puedan desarrollar independientemente de su identidad de género y su orientación sexual.
De todos modos, no se trata solamente de espacios que eviten y erradiquen la violencia, sino que también promuevan abiertamente la igualdad y la inclusión, brindando apoyo activo, comprensión y afirmación de todas las personas. Esto es algo que debe darse tanto entre los propios compañeros de la actividad deportiva como desde los entrenadores y todas las personas involucradas en la construcción de estos espacios.
Los problemas en el mundo deportivo
A lo largo de la historia, las personas LGTBI se han enfrentado a distintas barreras para desarrollarse en el ámbito deportivo. Por ejemplo, en España el 20% de las personas LGTBI declara haber sufrido acoso en distintas actividades deportivas. Además, se generaliza la experiencia de que la percepción de un ambiente LGTBIfóbico afecta negativamente la práctica.
Al mismo tiempo, la falta de modelos a seguir y la escasez de representación LGTBI en posiciones de liderazgo dentro del mundo deportivo contribuye a que se genere un sentimiento de aislamiento e invisibilidad, lo que puede disuadir a muchas personas de permanecer o de participar plenamente. Lo mismo sucede con la presión para adaptarse a determinadas normas de género específicas dentro de determinados deportes, lo que puede excluir especialmente a las personas trans o no binarias.
Beneficios de la construcción de espacios seguros
Algo que es importante destacar es que la creación y promoción de espacios seguros en el deporte no es una responsabilidad que se pueda atribuir solamente a los individuos del colectivo LGTBI. Por el contrario, es algo en lo que se debe comprometer la totalidad de la comunidad deportiva, desde los líderes hasta los jugadores y los seguidores de los distintos deportes.
A su vez, es crucial fomentar el desarrollo de políticas claras contra el acoso y la discriminación, junto con programas de educación y sensibilización que permitan entender por qué todas las personas tienen derecho de desempeñarse en los deportes deseados sin que ello implique sufrir distintos tipos de violencia por su identidad de género y su orientación sexual. La capacitación en inclusión y diversidad para todas las personas involucradas en el deporte ayuda a construir una cultura de respeto y apoyo mutuo.
La rendición de cuentas en el ámbito deportivo también puede ser de gran interés para promover la inclusión y la igualdad. Esto incluye la implementación de procedimientos para reportar incidentes de acoso o discriminación, como así también consecuencias claras para quienes procedan a violar estas políticas. La transparencia y la consistencia en la aplicación de estas medidas son clave para mantener la integridad de los espacios seguros y reconocer la plenitud de derechos de las personas LGTBI.
La facilitación de vestuarios accesibles y seguros, la capacitación permanente, el acceso a acompañamiento en casos de acoso, las sanciones a personas que quebranten las políticas de igualdad y la visibilidad de referentes LGTBI del deporte podrán marcar la diferencia para un futuro más inclusivo en el mundo deportivo para las próximas generaciones.





