A pesar de los diferentes avances legales y sociales de las últimas décadas, los mitos sobre el colectivo LGTB continúan siendo poderosas herramientas para la discriminación y la estigmatización. Estos mitos, con frecuencia propagados por grupos que buscan impedir la normalización de la homosexualiidad, constituyen la base de afirmaciones erróneas como un mal social que debe suprimirse. Luchar contra estos prejuicios LGTB y promover la diversidad sexual es crucial para construir una sociedad justa, libre e inclusiva.
Por eso, a continuación, vamos a desmontar cuatro de los mitos sobre el colectivo LGTB más dañinos usando evidencia científica.
1. La homosexualidad y la transexualidad son enfermedades
Esta es probablemente una de las ideas erróneas más persistentes y perniciosas, debido a que la patologización de la homosexualidad y la transexualidad ha sido históricamente utilizada para justificar la exclusión social y el tratamiento forzado.
La realidad es que todas las principales organizaciones profesionales de salud mental afirman que la homosexualidad no es un trastorno mental. La American Psychiatric Association eliminó a la homosexualidad de su manual de diagnósticos en 1973, luego de una revisión exhaustiva. Más tarde, la OMS eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales en mayo de 1990, un hecho que se conmemora en el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia. A su vez, la American Psychiatric Association también afirma que la transexualidad fue eliminada de su lista de enfermedades mentales en 2018.
2. Las personas homosexuales abusan de niños más que los heterosexuales
Lo que este mito hace es representar a los hombres homosexuales como una amenaza para los niños, lo que aviva temores en público y reacciones violentas.
De acuerdo con la American Psychological Association, “los hombres homosexuales no tienen una mayor tendencia a abusar sexualmente de los niños que los hombres heterosexuales”. Las investigaciones indican que no hay pruebas de que los hombres homosexuales abusen de niños con mayor frecuencia que los heterosexuales. De hecho, la mayor parte de los abusadores de menores (90%) se enfocan en niños de su círculo de amigos y familiares, y suelen ser hombres casados con mujeres. Conocer los datos es fundamental para romper mitos LGTB.
3. La crianza por padres del mismo sexo es dañina
Muchos grupos conservadores promueven la familia nuclear tradicional como la única estructura para la educación saludable de los niños, manteniendo la creencia de que tener padres del mismo sexo es perjudicial.
A pesar de ello, no hay investigación legítima que haya demostrado que las parejas del mismo sexo sean más o menos perjudiciales para los niños que las parejas heterosexuales. La American Academy of Pediatrics y la American Psychological Association han concluido que los niños criados por uno o dos padres homosexuales se desarrollan tan bien como los criados por padres heterosexuales en términos de funcionamiento emocional, social, cognitivo y sexual. De hecho, hay estudios preliminares que han sugerido que los niños criados en hogares con padres del mismo sexo pueden estar mejor adaptados o tener mejores resultados, en algunos casos, incluyendo mejores calificaciones y menor propensión a actividades delictivas, en comparación con las crianzas tradicionales. Estos datos refutan los estereotipos LGTB negativos.
4. La homosexualidad es una elección que se puede “curar”
Finalmente, los activistas conservadores a menudo insisten con que la orientación sexual es un comportamiento que se puede cambiar.
La ciencia moderna sugiere que la orientación sexual es el resultado de factores tanto biológicos como ambientales, no una “elección personal”. La American Psychological Association concluye que “la mayoría de las personas experimentan poco o ningún sentido de elección acerca de su orientación sexual”. Las terapias reparativas o de reorientación sexual han sido rechazadas por todas las organizaciones médicas y psicológicas establecidas en Estados Unidos. Por eso, para lograr una verdadera educación inclusiva es vital comprender que la orientación sexual es una variación normal de la sexualidad humana.
Desmontar mitos sobre el colectivo LGTB es fundamental para combatir la ignorancia y lograr la igualdad LGTB, construyendo un mundo menos violento y más inclusivo.





